Orden en nuestro puesto trabajo

¿Cómo mantener ordenado y limpio tu puesto de trabajo o despacho?

Con el ajetreo del día a día vamos acumulando cosas en nuestro despacho o en nuestro puesto de trabajo, montones de papeles, bolígrafos y cosas varias, y llega un momento en el que no tenemos sitio ni para poner el ratón del ordenador.

La mayoría de la gente que trabaja en una oficina o que tiene su sala de estudio o despacho en casa hemos vivido alguna vez esta situación. En nuestra mesa, en las estanterías, en la cajonera, o encima de una silla, cualquier sitio nos vale para ir poniendo papeles, facturas, carpetas, bolígrafos, la botella del agua, la taza del café, la grapadora, el teclado, el bolso, algo para picotear entre horas, etc.  Al final tenemos tal lío en la zona que ya no sabemos en qué lugar está cada cosa.

Por ello es recomendable tener, archivadores, cajoneras, bandejas de plástico o metal para poder ir colocando las cosas de forma ordenada.

 

escritorio desordenado
  • Papeles y material de papelería

Antes de ponernos a colocar los papeles, procuraremos tener una papelera cerca para ir tirando todo lo que no necesitemos. Recordamos que si en nuestro trabajo se utilizan documentos que tengan información privada de clientes, proyectos, proveedores etc, debemos destruirlo y no tirarlo a una papelera accesible para cualquier persona. Normalmente en muchos centros de trabajo suele haber contenedores especiales para este tipo de papeles. Si no tenemos esta papelera, podemos tener una trituradora de papel para que los datos no sean identificables.

Vamos cogiendo cada montón de papeles que tengamos en nuestro escritorio o en las estanterías o cajones, destruimos lo que no valga y recordamos ¡Si podemos reciclar, Lo hacemos!

Además de los documentos, podemos incluir todas la notitas y recordatorios adhesivos que ya no nos sean útiles y solamente entorpezcan nuestro trabajo cayéndose de donde los tengamos pegados o pegándose en otros documentos.

Depende de cuál sea nuestro trabajo, deberemos establecer un método para clasificarlos, si podemos dejar algunos de esos papeles para hacer notas o esquemas “a sucio”, nos pueden venir bien. Por ejemplo,  podemos archivar por expedientes de clientes, facturas, recibos, proveedores, etc.  Etiquetando todo de forma visible, nos hará menos tediosa la tarea de localizar algo. Pensemos que el método que utilicemos debe ser el que nos permita localizar luego cada documento con facilidad si lo necesitamos en un futuro.

Utilizar códigos numéricos o por orden alfabético suele ser bastante eficaz.

Bolígrafos, rotuladores, gomas de borrar, clips, lápices, notas adhesivas, grapas…y un sinfín de material que a veces solemos tener desperdigado por nuestra mesa, dan imagen de caos y desorden.  Probablemente alguno de estos productos ya no sirva y esté estropeado. Lo que esté en mal estado, lo tiramos.

A la hora de colocarlos y ordenarlos, comprobaremos si están estropeados, por ejemplo si los bolígrafos o rotuladores están secos o aún se pueden usar. Si tenemos un bote podemos poner ahí los que usemos más frecuentemente (todos los días)  y el resto podemos guardarlo en un estuche o cajita en el cajón. Las grapas que no sean para nuestra  grapadora, se las damos a alguien que le sirvan o las tiramos, y podemos guardar cerca, en una pequeña caja, los clips para que no estén sueltos por la mesa o los cajones.

  • Comida, bebida, productos de higiene

Si tenemos comida o bebida y en nuestra oficina no hay un armario o un frigorífico donde dejarlo, y no nos queda más remedio que ponerlo en uno de los cajones de nuestra mesa, tendremos cuidado de que no se manche nada.  Podemos guardarlo en una caja de plástico que podamos limpiar fácilmente en el caso de que caigan migas o se vierta algo.  Procuraremos cerrar bien las bolsas o paquetes de galletas, por ejemplo, para que acudan hormigas u otro tipo de bichos, además debemos vigilar que no se estropee lo que tengamos para que no se produzcan malos olores.

Lo mismo ocurre si guardamos algún tipo de producto de higiene, como puede ser cepillo y pasta de dientes, peine, crema para las manos o colonia. Lo guardamos en una caja de ordenación de plástico y así evitaremos que se pueda verter algo y se manchen los papeles.

  • Cables, cargador, pendrive

Hace 20 años no teníamos estas cosas en nuestro escritorio, pero ahora sí solemos tener el cargador del móvil o de la tableta, algún que otro pendrive, powerbank, cascos, cable usb, y todo esto, además de ocupar espacio suele dar más sensación de desorden porque los cables se lían y se enganchan.

Recurrimos de nuevo a las socorridas cajas de almacenamiento o una bolsa de tela con cremallera donde podemos guardar estas cosas para tenerlas localizadas y que no se rompan. Si lo colocamos bien lo tendremos a mano y en buen estado y no nos entorpecerá en nuestro trabajo.

Manteniendo ordenada la zona de trabajo, probablemente, nos permitirá una mejor concentración y hacer mejor nuestro trabajo evitando distracciones,  además de potenciar nuestra creatividad.

Si todos los días dedicamos unos minutos a dejar nuestra zona recogida, probablemente no tendremos que invertir  tiempo en buscar aquella factura de la impresora que compramos hace 6 meses, o el contrato de un empleado que firmamos el año pasado.

By |2017-11-29T17:46:32+00:00noviembre 29th, 2017|Trucos y Consejos|0 Comments

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